LEE KONITZ

Lee Konitz tocó este fin de semana en Almería. Konitz es una de las leyendas vivas del jazz, uno de los más grandes saxos altos de todos los tiempos, una de las voces de mayor influencia en el desarrollo del lenguaje del jazz,  adoro su forma de tocar y me parece admirable que acepte hacer dos conciertos (que al final fueron 3) en una pequeña ciudad de España.

Ahí me veis el sábado por la tarde pensando… en lo lejos (y mal comunicada) que está Almería, en lo poco dispuesto que estoy a hacer un viaje tan largo conduciendo, en el trabajo que tengo que hacer en casa… y por otra parte en la avanzada edad de Lee, en lo mucho que lo admiro y lo mucho que he disfrutado su música desde niño, en no perder la oportunidad de verle tocar a pocos metros en el local de unos amigos…  obviamente la segunda opción ganó y conduje de un tirón esos 425 que me separaban de Almería. La decisión fue más que acertada, el sábado pude ver a Konitz acompañado por mis queridos Marco Mezquida, Bori Albero y Ramón Prats en la sede de Clasijazz, en primera fila. Increíble escuchar de cerca esa voz que tanto he disfrutado en discos. Lee está muy mayor, su discurso no tiene la contundencia de antes, en ocasiones desafina un poco, pero os aseguro que eso no merma para nada su mensaje, su sonido es bellísimo, Konitz es uno de los (a mi juicio) más puros improvisadores de la historia, siempre alejado de patrones preconcebidos, siempre creando sencillas frases, bellas y líricas sin perder nunca esa elegancia tan suya. Os aseguro que fue muy emocionante. En el concierto no tocó en la forma estandarizada de tema – solos – tema, normalmente comenzaba a tocar la melodía de un stardard, lo desfiguraba en cualquier momento, interrumpiendo el solo de los demás, abandonando el suyo, combinando silencios y frases breves, de forma que se crea un fluido melódico, siempre en interacción con los demás músicos, donde el protagonismo queda repartido arbitrariamente, resulta tan musical, tan orgánico…  Al final del concierto, Pablo Mazuecos, el responsable de Clasijazz (y de que Lee Konitz estuviese allí), le sugirió que yo subiese a tocar con él. (Pablo me pusiste en un enorme compromiso). En fin, Lee accedió, subí al escenario y toqué un tema en duo con él (Star Eyes) y otro en quinteto (You stepped out of a dream). Fue tremendo. No era la primera vez que tocaba en duo con él, ya lo hice en 1991, en una master class que dio en la New School de NY (en aquella ocasión tocamos Alone Together). Ya podeis imaginaros lo que significa eso para mí, lo que es tocar al lado de un tipo tan grande. Tremendamente inspirador, una experiencia que nunca olvidaré, me siento muy afortunado.

Al dia siguiente Konitz tocó con la big band de Clasijazz, formada por otro montón de admirados amigos (Ramón Cardo, Ernesto Aurignac, Enrique Oliver, Voro García y otros muchos). Uno de los arreglos lo escribí yo para la ocasión (How long has this been going on). También toqué un tema con ellos, antes de que Lee apareciese en escena (el arreglo de Ramón de Out of nowhere).

El artífice de todo ello se llama Pablo Mazuecos, un hombre excepcional que actúa movido por su pasión, y lo que es más importante, la contagia a su alrededor. Es muy buen pianista y la labor que está haciendo en Almería no tiene nombre, lleva años tirando adelante con su sueño, Clasijazz, y ha ido creciendo poco a poco gracias a los socios, sin ayuda institucional. Por muchos años… gracias, Pablo.

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